domingo, 21 de abril de 2013

Éxtasis de Santa Teresa


Es la obra mas conocida del escultor Gian Lorenzo Bernini (1598-1680) situada en la iglesia de Santa María de la Victoria, en Roma. Fue encargada por la familia Cornaro.

En la obra destacan dos figuras; empezando por la izquierda, nos encontramos con un ángel que sonríe pícaramente después de haber clavado en el corazón de la santa una flecha de amor cristiano. Éste luce una especie de manto con multitud de pliegues, en su mano derecha porta la flecha que acaba de utilizar y también luce dos hermosas alas en su espalda.

A su lado podemos divisar a Santa Teresa en pleno éxtasis; con la boca entreabierta y los ojos cerrados que hacen que el rostro transmita una sensación de mezcla entre dolor y placer. Su cuerpo parece caerse pues sus brazos y piernas están flácidos, ella luce un exagerado manto lleno de pliegues que dan la sensación de hacerlo muy pesado, y bajo éste encontramos un cúmulo de vaporosas nubes que flotan bajo ella.

Sobre las dos figuras caen diversos rayos realizados con bronce que nos dan la sensación de ser rayos de luz que proceden del sol que alumbra a los personajes. Rodeando el conjunto escultórico se encuentra un decorado marco.

A su vez toda la composición nos hace acordarnos de estar viendo una representación teatral en la que el centro de la escena es el conjunto que forman el ángel y la santa. Alrededor, en las paredes laterales, se encuentran divididos en balcones los distintos miembros de la familia que le encargó esta preciosa obra (la familia Cornaro); ya que querían aparecer en ésta, Bernini originalmente los colocó en palcos como si de una actuación teatral se tratase observando éstos lo que estaba ocurriendo en escena.

En la obra podemos apreciar el rostro exagerado de la santa como es típico en la escultura italiana barroca. La multitud de pliegues que forman sus ropajes hacen que se aprecien contrastes de claroscuro. También consta de diferentes puntos de vista y como bien se puede apreciar las figuras están en plena acción transmitiéndonos movimiento. Están realizadas en mármol blanco, aunque presenta contrastes cromáticos entre los diferentes materiales. También presenta un acabado pulido en algunas zonas y muestra rugosidad en otras.


San Andrés del Quirinal


Fue construida para los jesuitas, orden influyente en Roma desde el siglo XVII. Es una iglesia Barroca realizada por Bernini.
El movimiento en esta planta tan dinámica queda determinado por el muro cóncavo que parece abrazar al espectador. Luego un pórtico convexo crea un impulso hacia delante. Su planta es centrl y ovalada con capillas laterales,  se alternan dinteles ovoidales y cuadrangulares, entre las capillas hay pilastras planas. El altar cuenta con doble columnata a cada lado que sujetan un frontón semicircular roto por una escultura. La planta recuerda al Panteón de Agripa. Decoración interior suntuosa, mezcla de materiales mármol, bronce...
Cuenta con una cúpula con casetones que en la parte inferior cuenta con ventanas y en la parte superior cuenta con una pequeña cupula.
La fachada es un alto pórtico con pilastras lisas que sujetan el entablamento y el frontón triangular. Las líneas de la fachada encuadran una arquivolta, bajo la cual dos columnas adelantadas sostienen un frontón con volutas y motivos heráldicos. Toda la organización de la fachada es simple; no hay en ella contrastes violentos. El aspecto plano de la pequeña fachada se rompe con el pórtico adelantado que a la vez le da movimiento y actúa como elemento de tránsito para evitar entrar directamente a la iglesia desde la calle. El conjunto se mantiene todavía en una línea un tanto clásica. El clasicismo se rompe con el óvalo que presenta avances y retrocesos.


San Carlos de las Cuatro Fuentes


Es una iglesia del barroco italiano, obra de Borromini, fue erigida a mediados del siglo XVII, mandada construir por los Trinitarios descalzos.
La complicada fachada, dado su composición en diagonal, tiene un gran movimiento.  Se aprecia una fachada de líneas curvas, convexas y cóncavas. La fachada se articula en dos grandes plantas. La primera planta, a su vez, se articula en tres calles de los cuales la central tiene una disposición convexa, cuenta con una puerta dintelada y sobre ella una hornacina con una talla. En el piso de abajo, los laterales se disponen de forma cóncava, hacia dentrocon un óculo y una hornacina con una escultura a cada lado. Así, se produce una línea oscilante desde lo cóncavo de la primera calle, al convexo de la calle central para pasar al cóncavo de la tercera calle. Las líneas cóncavas y convexas, y el gran movimiento, se ven sobre todo en el entablamento, que cuenta con una gran inscripción. La parte superior repite el esquema inferior de curva-contracurva. Se remata por un gran volado en saledizo que sigue la composición cóncava y que en su parte central tiene un gran óvalo vacío.Un elemento clásico se ve en las columnas de orden gigante, que configuran ambos pisos. Además, son columnas exentas. Producen una gran verticalidad a la fachada y un gran movimiento.
En el interior seguimos la idea de líneas curva-contracurva. Así, la cúpula ovoidal con exedras sujetada por una especie de pechinas más amplias. La cúpula cuenta con linterna y tiene una decoración muy original a base de casetones de diferentes formas, como estrellas. Las columnas de las paredes guían hacia el altar.


Iglesia del Gesú


Financiada por el cardenal Alejandro Farnesio, se comenzó a construir en el año 1568 por el arquitecto Vignola, siendo terminada por Giacomo Della Porta. Representó el nuevo modelo de iglesia, sobre todo de la compañía de Jesús, que ha sido muy imitado hasta el siglo XX, y aportó numerosas innovaciones.

Se afirma que su diseño fue el preludio de la arquitectura barroca, que años más tarde añadiría más elementos ornamentales.
Cuenta con una grandiosa fachada y una cúpula, atribuidas a Della Porta. La planta es de cruz griega, con tres naves correspondientes a sus tres puertas. Su estilo arquitectónico es renacentista, mientras que su ornamentación es barroca.
En la fachada vemos dos escudos y dos estatuas que flanquean el acceso principal a la Iglesia del Gesú. En la misma, se puede apreciar la diferencia de anchura entre sus dos niveles.

En su interior nos llama la atención su rica decoración basándose en mármoles, bronces, dorados y frescos que nos muestran la clara suntuosidad del gusto jesuita. Su gran bóveda esta repleta de frescos, entre los que destaca el triunfo del nombre de Jesús. Además, hay varias capillas dispuestas en las naves laterales, en las que podemos admirar múltiples frescos, lienzos, urnas, relicarios y otros elementos decorativos.

En la iglesia del Gesú estaba todo pensado para facilitar la reunión de un numeroso público.






martes, 12 de marzo de 2013

Fachada de la Basílica de San Pedro

La fachada fue realizada por Maderno, de estilo Barroco. Presenta una escalinata de acceso al templo. La fachada se divide en dos cuerpos. En el cuerpo inferior cuenta con ocho columnas de orden gigante y cuatro pilares adosados a los laterales. En los laterales hay dos aberturas con arcos de medio punto, según se va hacia el centro nos encontramos con hornacinas con arco de medio punto y presentan frontones circulares, a continuación hay cinco puertas, dos de ellas adinteladas, otras dos con arco de medio punto y una central adintelada. En el mismo cuerpo encima encontramos vanos rectangulares algunos de ellos ciegos y sobre ellos ventanas con arcos de medio punto con balconada, encima presentan frontones triangulares y semicirculares sujetados por columnas. Una líneas de entablamento separa a los dos cuerpos con inscripciones. En el cuerpo superior hay pilastras adoradas y en el intercolumnio encontramos vanos cuadrangulares y rectangulares alternados, los rectangulares presentan en la parte superior frontones triangulares, el la parte central hay un amplio frontón triangular con un escudo en el centro. Hay un campanario a cada lateral. Rematando todo el conjunto hay una balaustrada y figuras en linea con las pilastras y en los laterales hay dos relojes.

martes, 22 de enero de 2013

La Catedral de Burgos

La Catedral de Burgos es un templo católico dedicado a la Virgen María. 
Su construcción comenzó en 1221, siguiendo patrones góticos franceses. Tuvo importantes modificaciones en los siglos XV y XVI: y tambien en el siglo XVIII.
El estilo de la catedral es el gótico, aunque posee, en su interior, varios elementos decorativos renacentistas y barrocos.
El diseño de la fachada principal está relacionada con el más puro estilo gótico francés de las grandes catedrales de París y Reims, mientras que el alzado interior toma como referencia a la Catedral de Bourges. Consta de tres cuerpos rematados por dos torres laterales de planta cuadrada. Las agujas caladas de influencia germánica se añadieron en el siglo XV. En el exterior destacan también las portadas del Sarmental y la Coronería, góticas del siglo XIII, y la portada de la Pellejería, con influencias renacentistas-platerescas del siglo XVI.
En la Puerta Sacramental, portada abierta en el brazo meridional del transepto y elemento central y artísticamente más depurado es el tímpano, cuya ejecución se atribuye a un artista franco referido como el Maestro del Beau Dieu de Amiens. Lo que es indudable es la influencia de la escultura de la Catedral de Amiens en la magistral portada burgalesa. En este espacio casi triangular se representan a Jesús sedente como Pantocrátor mostrando el Libro de la Ley y, rodeándole, los Cuatro Evangelistas, en su caso representados de doble manera: icónicamente, con ellos mismos inclinados sobre sus pupitres de escritura redactando los Evangelios, y simbólicamente, por el Tetramorfos. Debajo, separado por un dintel, aparece un Apostolado al completo en pose sedente, atribuido a otro artista francés conocido como el Maestro del Sarmental. El tímpano es rodeado por tres arquivoltas que ocupan los 24 ancianos del Apocalipsis, tocando o afinando instrumentos musicales medievales, varios coros de ángeles y una alegoría de la Artes. Este conjunto iconográfico debió ser tallado por escultores locales dirigidos por los maestros franceses. La puerta esta dividida por un parteluz.

La construcción de la catedral, emplazada justo en el punto donde comienza a empinarse la ladera del cerro presidido por el Castillo, se inició por la cabecera y el presbiterio, lugar éste donde se sepultó al obispo fundador, cuyos restos fueron posteriormente trasladados al centro del coro capitular. Hacia 1240 asumió la dirección de las obras el llamado Maestro Enrique, también de origen galo, que después se haría cargo de la erección de la Catedral de León y que sin duda se inspiró en la Catedral de Reims, con cuya fachada el hastial de la seo burgalesa guarda grandes semejanzas. Las obras avanzaron con gran rapidez y para 1238, año de la muerte del prelado fundador, sepultado en el presbiterio, ya estaban casi terminadas la cabecera y buena parte del crucero y las naves. La consagración del templo tuvo lugar en 1260, aunque consta la celebración de oficio divino en él desde 1230.
Entre la segunda mitad del siglo XIII y principios del XIV se completaron las capillas de las naves laterales y se construyó un nuevo claustro. Al maestro Enrique, fallecido en 1277, le tomó el relevo el maestro Johan Pérez, éste ya hispano. Otros canteros posteriores fueron Aparicio Pérez, activo en 1327, Pedro Sánchez de Molina y Martín Fernández, fallecidos respectivamente en 1396 y 1418.
En el siglo XV la familia de los Colonia incorporó las agujas de las torres de la fachada principal, el cimborrio sobre el crucero y la Capilla de los Condestables. En el siglo XVI, además de la modificaciones realizadas en varias capillas, destaca la construcción de un nuevo cimborrio por Juan de Vallejo, que sustituyó al de Juan de Colonia (hundido tras un huracán). En el siglo XVIII se realizaron la Capilla de Santa Tecla, la Capilla de las Reliquias y la Sacristía.




martes, 15 de enero de 2013

Iglesia de San Martín de Fromista

La iglesia de San Martín es un templo católico construido en el siglo XI en Frómista, Palencia, y situado en el Camino de Santiago. Es de estilo románico y está considerado como uno de los principales prototipos de románico europeo.
Fue construida en la segunda mitad del siglo XI por orden de doña Mayor de Castilla, como parte de un Monasterio de San Martín en 1066.

En cuanto al exterior de la Iglesia de San Martín de Frómista, destacan el cimborrio octogonal sobre el crucero y las dos torres cilíndricas a ambos lados de la fachada principal. Las tres naves, con bóveda de cañón, la central más ancha y alta que las laterales, terminan en tres ábsides circulares.
Hay pocas ventanas con arcos de medio punto en los ábsides y en los laterales del templo. En las fachadas, a modo de cornisa, se extiende un adorno ajedrezado de piedra a diferentes alturas.
La iglesia tiene cuatro entradas, una en cada una de sus fachadas, aunque sólo dos permanecen útiles: la de la fachada principal, la más ricamente adornada de todas, y la de la portada sur. La puerta de la fachada norte está tapiada.