lunes, 17 de diciembre de 2012

Medina Azahara


Medina Azahara es una cuidad-palacio hispanomusulmán de estilo califal, construido en el siglo X. Fue capital del Califato de Córdoba desde Abd-al-Rahm III. Tras múltiples saquéos y su utilización como cantera artificial, se acabó por destruir casi por completo. Aunque en sus años de explendor fue una ciudad-palacio rica desde el punto arquitectónico y artístico.                                                                                                                Debido a la topografía del suelo, que se encuentra en pendiente, la ciudad se construyó sobre tres terrazas superpuestas, que correspondían a tres partes de la ciudad separadas por muros.
La residencia califal dominaba toda el área desde la terraza superior situada al norte. La explanada media albergaba la administración y las viviendas de los más importantes funcionarios de la corte. La inferior estaba destinada a la gente del pueblo y los soldados, allí se encontraban la mezquita, los mercados, los baños y también los jardines públicos.
Se advierte también una notable separación entre los espacios públicos y los privados, aun ofreciendo ambos sectores un esquema similar: un espacio abierto, porticado, actúa como antefachada monumental de una puerta de reducidas dimensiones en la que se inicia una calle o corredor quebrado que va alcanzando a los distintos salones. Los espacios más deslumbrantes son los integrados en la zona oficial, destinada a la actividad política y a la recepción de personalidades extranjeras, sobre todo los Salones de Embajadores, que son dos: el Salón Occidental y el Salón Oriental, asociados ambos a sus correspondientes jardines.


La Aljafería

La Aljafería es un palacio fortificado construido en Zaragoza en la segunda mitad del siglo XI por iniciativa de Al-Muqtadir como residencia de los reyes hudíes de Saraqusta. Este palacio de recreo (llamado entonces Palacio de la Alegría) refleja el esplendor alcanzado por el reino taifa en el periodo de su máximo apogeo político y cultural.
Su importancia radica en que es el único testimonio conservado de un gran edificio de la arquitectura islámica hispana de la época de las Taifas. De modo que, si se conserva un magnífico ejemplo del Califato de Córdoba, su Mezquita (s. X), y otro del canto de cisne de la cultura islámica en Al-Ándalus, del s. XIV, La Alhambra de Granada, se debe incluir en la tríada de la arquitectura hispano-musulmana La Aljafería de Zaragoza (s. XI) como muestra de las realizaciones del arte taifa, época intermedia de reinos independientes anterior a la llegada de los almorávides.

Tras la reconquista de Zaragoza en 1118 por Alfonso I El Batallador pasó a ser residencia de los reyes cristianos de Aragón, con lo que la Aljafería se convirtió en el principal foco difusor del mudéjar aragonés. Fue utilizada como residencia regia por Pedro IV el Ceremonioso y posteriormente, en la planta principal, se llevó a cabo la reforma que convirtió estas estancias en palacio de los Reyes Católicos en 1492. En 1593 experimentó otra reforma que la convertiría en fortaleza militar, primero según diseños renacentistas (que hoy se pueden observar en su entorno, foso y jardines) y más tarde como acuartelamiento de regimientos militares. Sufrió reformas continuas, y grandes desperfectos, sobre todo con los Sitios de Zaragoza de la Guerra de la Independencia hasta que finalmente fue restaurada en la segunda mitad del siglo XX y actualmente acoge las Cortes de Aragón.

Tiene grandes detalles del mundo árabe en su decoración, aquí paso a destacar algunos: 
El primero es en el patio, el cual tiene una galería casi total a lo largo de su perímetro, y aquí encontramos dos tipos de arcadas, la primera tiene arcos polilobulados sustentados sobre pilares flanqueados en dos de sus laterales por medias columnas con fuste liso, capitel decorado y cimacio. éstos se agrupan de dos en dos para formar marcos de arcos apuntados más grandes, ue engloban a los arcos más pequeños de dos en dos, y éstos están entrecruzados.  Entre los arcos antes mencionados tenemos dos pequeños orificios que hacen de ventanas, las cuales tienen un arco de herradura apuntado. Por encima de todo ésto tenemos la techumbre de teja árabe, cuya sustentación se refuerza con unas ménsulas. Y por otro lado, en los otros dos lados, nos encontramos dos galerías con columna similar a las anteriores, pero con arcadas más amplias, apuntadas, y un forma polilobulada más básica, aunque elegante al mismo tiempo. Entre arcos, nos encontraos las mismas ventanas que en el caso anterior, pero más amplias.
El interior es majestuoso. Arco polilobulado con arcos de medio punto entrecruzados. Las columnas están todas pareadas y con forma corintia y con un cimacio bastante grande. Se ven sustentadas por estas columnas unos arcos polilobulados apuntados, y en detrás de éstos, las vemos entrecruzadas. 




Patio de los Leones (La Alhambra de Granada)

Su nombre procede de los doce leones surtidores de la fuente que ocupa el centro del patio, leones sobre los que descansa la gran taza de forma dodecagonal y que la rodean. Esta fuente, de mármol blanco, es una de las más importantes muestras de la escultura musulmana. En en borde de la taza, se encuentra esculpido un poema de Ibn Zamrak. A comienzos del siglo XVII se le añadió otra taza que en la actualidad se encuentra en el jardín de los Adarves.

(INCOMPLETO)


La Mezquita aljama de Córdoba

El edificio se comenzó a construir en el 786 en el lugar que ocupaba la basílica visigótica de San Vicente Mártir. La mezquita fue objeto de ampliaciones durante el Emirato de Córdoba y el Califato de Córdoba. En 1238, tras la Reconquista, se llevó a cabo la conversión de la mezquita en una catedral católica.
En 1523 se empezó la construcción de una basílica renacentista de estilo plateresco en el centro del edificio musulmán.
Con 23.400 metros cuadrados, fue la segunda mezquita más grande del mundo en superficie, por detrás de la Mezquita de la Meca.
Una de sus principales características es que su muro de la qibla no fue orientado hacia La Meca, sino 51º grados más hacia el sur, algo habitual en las mezquitas de Al-Ándalus.
El acceso a la actual catedral de Córdoba se realiza por la Puerta del Perdón (lado norte), donde se observan las hileras de naranjos y palmeras. Las fuentes y los arcos de herradura que lo rodean junto a la puerta se levanta la mezquita que se compone de tres partes: "El Patio de los Naranjos", que en tiempos del Califato era el "Patio de las Abluciones" y el alminar desmochado parcialmente y rodeado.  La puerta de Las Palmas da acceso a la mezquita: con 1.300 columnas de mármol, jaspe y granito sobre las que se apoyan trescientos sesenta y cinco arcos de herradura bicolores. El mihrab, lugar santo que señala la dirección Sur y no hacia La Meca, es un joyel de mármol, estuco y mosaicos bizantinos coloreados sobre fondo de oro y bronce, además de cobre y plata. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Mausoleo de Santa Constanza

El mausoleo de Constantina, se encuentra en la ciudad de Roma (Italia). Fue construido en el segundo cuarto del siglo IV para la hija del Emperador Constantino junto a la antigua Basílica de Sant'Agnese fuori le Mura,(la Basílica de Santa Inés).
Es un edificio de planta centralizada. Está constituido por círculos concentrícos; un peristilo que hoy en día no se conserva, un espacio central circular cubierto con una cúpula sobre tambor, sobre el cuál se abren ventanas y no se aprecia la cúpula al exterior porque está cubierta por un tejado, y el núcleo central está rodeado por un deambulatorio anular con bóveda de cañón.
 En el muro del deambulatorio, se abren nichos cuadrados o semicirculares, es un muro muy grueso para soportar todo el peso. El cuerpo está sostenido por columnas dobles dispuestas de forma radial, Y tiene un nártex de acceso que termina en dos exedras semicirculares. Forma parte del inventario de edificaciones religiosas Paleocristianas. En cuanto a la decoración, en el exterior es muy pobre y en el interior estaba cubierta de mosaicos, que le daban una gran luminosidad al mausoleo. Hoy en día solo se conservan los de la bóveda de cañón y los de las exedras. Esta decoración se hacía así para diferenciar el exterior(el mundo terrenal) con el interior(el mundo celestial) La disposición de las columnas y la luz hacen que sea un edificio dinámico.



martes, 6 de noviembre de 2012

Togado Barberini

Brutus o Togado de Barberini, es una obra escultórica romana del siglo I a.C.Hecha en mármol  cuyo objetivo era alabar a los antepasados familiares.
El canon de la figura principal es de ocho cabezas, lo que alarga la esbeltez de la figura. La escultura está formada por un cuerpo principal, el togado y dos bustos.
Destaca la influencia griega,  y sobretodo el realismo. 
La figura central tiene un predominio de un arrugamiento extremo de las telas de la toga cuenta con la técnica de los paños mojados. La toga deja entrever una pierna izquierda adelantada ligeramente mas avanzada que la derecha, contraposto. En el rostro se detallan perfectamente los rasgos realistas  de los pómulos hundidos, las arrugas faciales marcadas y la ausencia de pelo, además, destacar la nariz grande y recta. Los dos bustos son serenos, sin expresividad, realistas, aunque carecen del nivel de arrugas de la figura principal lo cual resta realismo, aunque tampoco están idealizados.


Ara Pacis


Esta imagen forma parte de varios relieves que decoran el altar del Ara Pacis, el cual conmemora el éxito y la paz que predominaron en tiempos de Augusto.
El método utilizado en estos relieves es la talla, y el material empleado es el mármol. Es una representación humana, que describe con gran realismo la procesión de la Pax Augusta, celebrada en el año 13 a.C. Este realismo se refleja muy bien en los rostros de las personas: aparecen personas de diferentes edades. Por un lado, los niños que están acompañados de sus padres, que los cogen de las manos, por otro lado, en los ancianos se aprecia muy bien la madurez en las caras.
Otros de los detalles que le dan más realismo a la obra son, por ejemplo, los pliegues de las túnicas y los peinados de la época.

Además, en este relieve se ve como las figuras están talladas en diferentes planos. Hay tres planos distintos: en el primero de ellos aparecen los personajes más importantes, que destacan sobre el resto, en el segundo plano, las figuras aparecen con distintas posiciones y actitudes (mujeres, niños y hombres), y por último, en el tercer plano, aparecen los personajes de menor importancia.
Los personajes representados en este relieve son reales, por lo que se trata de un retrato.