martes, 22 de enero de 2013

La Catedral de Burgos

La Catedral de Burgos es un templo católico dedicado a la Virgen María. 
Su construcción comenzó en 1221, siguiendo patrones góticos franceses. Tuvo importantes modificaciones en los siglos XV y XVI: y tambien en el siglo XVIII.
El estilo de la catedral es el gótico, aunque posee, en su interior, varios elementos decorativos renacentistas y barrocos.
El diseño de la fachada principal está relacionada con el más puro estilo gótico francés de las grandes catedrales de París y Reims, mientras que el alzado interior toma como referencia a la Catedral de Bourges. Consta de tres cuerpos rematados por dos torres laterales de planta cuadrada. Las agujas caladas de influencia germánica se añadieron en el siglo XV. En el exterior destacan también las portadas del Sarmental y la Coronería, góticas del siglo XIII, y la portada de la Pellejería, con influencias renacentistas-platerescas del siglo XVI.
En la Puerta Sacramental, portada abierta en el brazo meridional del transepto y elemento central y artísticamente más depurado es el tímpano, cuya ejecución se atribuye a un artista franco referido como el Maestro del Beau Dieu de Amiens. Lo que es indudable es la influencia de la escultura de la Catedral de Amiens en la magistral portada burgalesa. En este espacio casi triangular se representan a Jesús sedente como Pantocrátor mostrando el Libro de la Ley y, rodeándole, los Cuatro Evangelistas, en su caso representados de doble manera: icónicamente, con ellos mismos inclinados sobre sus pupitres de escritura redactando los Evangelios, y simbólicamente, por el Tetramorfos. Debajo, separado por un dintel, aparece un Apostolado al completo en pose sedente, atribuido a otro artista francés conocido como el Maestro del Sarmental. El tímpano es rodeado por tres arquivoltas que ocupan los 24 ancianos del Apocalipsis, tocando o afinando instrumentos musicales medievales, varios coros de ángeles y una alegoría de la Artes. Este conjunto iconográfico debió ser tallado por escultores locales dirigidos por los maestros franceses. La puerta esta dividida por un parteluz.

La construcción de la catedral, emplazada justo en el punto donde comienza a empinarse la ladera del cerro presidido por el Castillo, se inició por la cabecera y el presbiterio, lugar éste donde se sepultó al obispo fundador, cuyos restos fueron posteriormente trasladados al centro del coro capitular. Hacia 1240 asumió la dirección de las obras el llamado Maestro Enrique, también de origen galo, que después se haría cargo de la erección de la Catedral de León y que sin duda se inspiró en la Catedral de Reims, con cuya fachada el hastial de la seo burgalesa guarda grandes semejanzas. Las obras avanzaron con gran rapidez y para 1238, año de la muerte del prelado fundador, sepultado en el presbiterio, ya estaban casi terminadas la cabecera y buena parte del crucero y las naves. La consagración del templo tuvo lugar en 1260, aunque consta la celebración de oficio divino en él desde 1230.
Entre la segunda mitad del siglo XIII y principios del XIV se completaron las capillas de las naves laterales y se construyó un nuevo claustro. Al maestro Enrique, fallecido en 1277, le tomó el relevo el maestro Johan Pérez, éste ya hispano. Otros canteros posteriores fueron Aparicio Pérez, activo en 1327, Pedro Sánchez de Molina y Martín Fernández, fallecidos respectivamente en 1396 y 1418.
En el siglo XV la familia de los Colonia incorporó las agujas de las torres de la fachada principal, el cimborrio sobre el crucero y la Capilla de los Condestables. En el siglo XVI, además de la modificaciones realizadas en varias capillas, destaca la construcción de un nuevo cimborrio por Juan de Vallejo, que sustituyó al de Juan de Colonia (hundido tras un huracán). En el siglo XVIII se realizaron la Capilla de Santa Tecla, la Capilla de las Reliquias y la Sacristía.




martes, 15 de enero de 2013

Iglesia de San Martín de Fromista

La iglesia de San Martín es un templo católico construido en el siglo XI en Frómista, Palencia, y situado en el Camino de Santiago. Es de estilo románico y está considerado como uno de los principales prototipos de románico europeo.
Fue construida en la segunda mitad del siglo XI por orden de doña Mayor de Castilla, como parte de un Monasterio de San Martín en 1066.

En cuanto al exterior de la Iglesia de San Martín de Frómista, destacan el cimborrio octogonal sobre el crucero y las dos torres cilíndricas a ambos lados de la fachada principal. Las tres naves, con bóveda de cañón, la central más ancha y alta que las laterales, terminan en tres ábsides circulares.
Hay pocas ventanas con arcos de medio punto en los ábsides y en los laterales del templo. En las fachadas, a modo de cornisa, se extiende un adorno ajedrezado de piedra a diferentes alturas.
La iglesia tiene cuatro entradas, una en cada una de sus fachadas, aunque sólo dos permanecen útiles: la de la fachada principal, la más ricamente adornada de todas, y la de la portada sur. La puerta de la fachada norte está tapiada.







miércoles, 19 de diciembre de 2012

La Acròlis de Atenas


Durante el siglo V a.C. se construirán algunos de los edificios más monumentales de Grecia, en los que se vuelca todo el esplendor del período. El centro fundamental va a ser Atenas ya que la victoria de los atenienses sobre los persas supondrá para la ciudad enriquecimiento y euforia, acentuada además por la importancia de sus políticos (Pericles o Temístocles) y de sus artistas (Calícrates, Ictino o Fidias). El apogeo artístico de este período se concretará en las obras que impulsará Pericles en la ACRÓPOLIS DE ATENAS: era el centro sagrado de la ciudad, situado sobre una colina calcárea en forma de plataforma alargada; allí se elevaban los templos consagrados a Atenea, la diosa protectora de Atenas. La población de Atenas vivía en la llanura que rodeaba a esa colina sagrada. La topografía era compleja, con pendientes y acantilados que serán integrados armoniosamente en el conjunto. Como edificios más importantes podemos destacar:
- Los propileos, o puertas monumentales de entrada.
- A los lados, la pinacoteca y la biblioteca.
- A continuación se halla el templo de la Victoria Aptera o Atenea Nike.
- Arriba, en el centro, está el Partenón .
- A la izquierda, el Erecteion.





Cleobis y Bitón


Es el nombre de un grupo escultórico, en mármol, de dos figuras masculinas desnudas; atribuido (por una inscripción en ambas bases, que comienza en la de la figura de la izquierda y termina en la de la figura de la derecha) al escultor Polimedes de Argos. Se localizan temporalmente hacia el año 600 a. C.
Por el testimonio que recoge Heródoto se sabe que se realizaron por encargo de la ciudad de Argos para el Santuario de Delfos, donde su historia era divulgada como un ejemplo moral, de vida virtuosa y plena a pesar de una muerte joven, que no había que considerar como algo negativo, sino como el mayor premio que pueden conceder los dioses (así lo explicó el sabio Solón al rey Creso).
Pertenecen al estilo arcaico, con un aspecto más musculoso, tosco y primitivo que otros kuroi. Tales rasgos se identifican como propios de la Argólide frente a la escultura del Ática o de Jonia.3 Las características formales que comparten con otras esculturas del periodo son: la representación de los brazos pegados al cuerpo, en una pose de gran frontalidad, simetría y hieratismo, la simplifación de la anatomía, donde destacan ciertos músculos muy perfilados (diartrosis: pectorales y el contacto entre ingles y abdomen), la sonrisa arcaica, los ojos almendrados, los pómulos muy marcados y la melena trenzada con gran geometrización. Como en toda la estatuaria griega, de este o posteriores periodos, no hay rasgos individualizadores que permitan considerarlos retratos, pues lo que se busca es una representación idealizada de carácter universal.


Hermes con Dionissos

Es una escultura griega de mármol con una altura de 213 centímetros que fue esculpida por el escultor Praxíteles del período clásico final.

En la espalda tiene las marcas de los golpes de raspa y del cincel y en el resto de la escultura sólo está pulida de manera parcial.
En los cabellos, desde su descubrimiento, se aprecian pequeñas huellas de cinabrio, un compuesto de sulfuro de mercurio de color rojo, que probablemente no es un color real, sino una preparación para el dorado. El color se encuentra en las correas de la sandalia del pie original, que también presenta restos de dorado; además, la sandalia tiene un dibujo de Heracles, que fue realizado en pintura, y que nace en el motivo tallado de las correas entre los dedos del pie. Los ojos y los labios eran probablemente de color rojo.
En la escultura se han hecho esfuerzos para una restauración de la máxima calidad y respetando la obra original. Así, en la versión que se conserva en el museo de Olimpia, Hermes no tiene los atributos clásicos de llevar un petasos en la cabeza, o bien de ir calzado con sandalias aladas. Que llevara un ornamento de una corona de hierba parece lo más probable. Con la mano izquierda sujetaba otro atributo: probablemente un caduceo. En general, el brazo derecho en alto de Hermes que le falta, ha sugerido diversas interpretaciones. Parece que el grupo es la representación del episodio mitológico de Hermes cuando llevaba a Dioniso a las ninfas de la montaña Nisa. A lo largo del camino, Hermes, para distraer al pequeño Dioniso, agita un objeto con la mano derecha. Por lo tanto, se supone que Hermes llevaba en la mano un instrumento musical, o también podría ser que sujetara un racimo de uva.




Sarcófago de Junio Basso


Es un sarcófago de arte paleocristiano de mediados del siglo IV d. C., encontrado y conservado en Roma. Es el más famoso de su tipo,1 al tiempo que la gran calidad y variedad de sus tallas hacen de él un interesantísimo testimonio de los primeros siglos del cristianismo.2
Como indica la inscripción que posee, perteneció a Junio Basso (Iunius Bassus), quien fue prefecto de la ciudad de Roma (praefectus urbi) y falleció en el año 359 d. C., contando con 42 años de edad y siendo un neófito (neophytus).
Está tallado en un solo bloque de mármol de Carrara; tiene un largo de 234 cm y una altura de 142 cm.


Mosaicos del emperador Justiniano y la emperatriz Teodora


Estos mosaicos están hechos con teselas, empleando las habituales técnicas romanas del Opus Tessellatum (teselas cúbicas e iguales para el interior) y el Opus Verniculatum (de formas diferentes y empleadas para los detalles).
Entre la larga serie de mosaicos de la iglesia son destacables los dos paños que representan en el interior del ábside a los emperadores Justiniano y Teodora, acompañados de sus respectivos séquitos, realizando una ofrenda en el propio templo.
Los dos conjuntos presentan numerosas semejanzas: todas las figuras aparecen mostradas de frente, de pie con los pies dispuestos en V y con miradas bastante penetrantes, pero hay cierta rigidez en ellos, así como un gran hieratismo y un fuerte simbolismo; todos miran al frente. No existe intención de mostrar profundidad ni perspectiva alguna, sustituida en el mosaico de Justiniano por un fondo de color verde y dorado y, en el de Teodora, por una decoración arquitectónica en la que podemos ver una hornacina. En este caso, a la izquierda, una rica cortina parcialmente descorrida deja entrever la ilusión de un espacio posterior, dispuesto en negro. La única perspectiva que se aprecia es la jerárquica, que hace que el personaje principal (Justiniano y Teodora) estén el el centro, en el eje de simetría y ligeramente más elevado o más alto que el resto de personajes. Todas estas características son propias de la plástica bizantina.
Todos los personajes van lujosamente vestidos, en especial los dos personajes principales. Éstos últimos van ataviados con ricos ropajes, que simbolizan su superioridad en la jerarquía bizantina.